En el ámbito internacional, SACTA permite la comunicación automática entre centros de control españoles y extranjeros. Para ello utiliza estándares internacionales de intercambio de datos, reduce las actuaciones manuales al mínimo, detecta automáticamente posibles conflictos y aporta flexibilidad para la reconfiguración del espacio aéreo operacional. También permite minimizar los efectos de los denominados picos de tráfico.
El sistema SACTA evoluciona continuamente y se actualiza mediante versiones, para que los cambios se puedan implementar de forma progresiva.
SACTA proporciona las siguientes funciones principales:
- Procesamiento de toda la información relativa a los planes de vuelo a través de un tratamiento central de planes de vuelo (TCPV) y varios tratamientos locales de planes de vuelo (TLPV).
- Herramientas de ayuda a la planificación del tráfico.
- Procesamiento de información radar para realizar funciones de seguimiento e identificación de las aeronaves y mantener la separación del tráfico aéreo.
- Asociación entre la información radar y los planes de vuelo, de forma que el controlador pueda identificar las aeronaves de forma automática e inequívoca.
- Presentación de información meteorológica para ayudar a la navegación en condiciones adversas.
- Alertas al controlador de las desviaciones de las aeronaves con respecto a la planificación, o con respecto a las autorizaciones recibidas en tiempo real.
- Comunicación de datos entre las aeronaves y el controlador. Permite el intercambio de mensajes con las aeronaves y, de esa forma, evitar comunicaciones orales.
- Presentación de la información aeronáutica necesaria para el control de tráfico aéreo.
- Supervisión, configuración, grabación y explotación técnica de todo el sistema de forma distribuida.